domingo, 27 de febrero de 2011

Desarrollo de valores y actitudes



UNIVERSIDAD NACIONAL DE CAJAMARCA

ESCUELA DE POST GRADO










                                                                         
DESARROLLO DE VALORES Y ACTITUDES EN EL DESEMPEÑO DE LOS ESTUDIANTES DEL IESTP – JAÉN.


BERCQUER ALFONSO GUEVARA CANCHAY


JAÉN – CAJAMARCA – PERÚ

FEBRERO DEL 2011
DESARROLLO DE VALORES Y ACTITUDES EN EL DESEMPEÑO DE LOS ESTUDIANTES DEL IESTP – JAÉN.


I.     PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
1.1. Planteamiento del problema
En el sector Montegrande, perteneciente a la ciudad de Jaén, específicamente en la IESTP “4 de Junio de 1821”,  es necesario desarrollar valores y actitudes para un mejor desempeño de los estudiantes de las diferentes carreras profesionales, ya que pocos cuentan con una persona o representante que le inculque valores en la familia o en la institución educativa, muchos por no encontrar modelos o la falta de conocimientos que les permiten identificar estos valores y cuales son los resultados que les favorecen.
Este problema es visible en los estudiantes debido a sus comportamientos con la sociedad, su forma de ser y actitudes que se van reflejando sin distinción de clase social, factor económico, el sexo o la edad.
El desarrollo de valores y actitudes en los estudiantes de educación superior tecnológica constituye un tema fundamental actual en la formación de los profesionales para un adecuado desempeño en la sociedad.

1.2. Formulación del problema
¿Qué nivel de correspondencia existe entre el desarrollo de valores y actitudes con el desempeño de los estudiantes de la IESTP – Jaén?

1.3. Justificación de la investigación
El mundo globalizado capitalista del mercado, la industria, tecnología, y la constante preocupación por el crecimiento económico, ha generado que los valores no se practiquen en el sentido amplio y restringido de palabra; por lo que es una constante preocupación de todos los estratos sociales, políticos, culturales hacia donde nos dirigimos, sin capital humano y social que  dificulta el desarrollo sustentable; entonces es urgente retomar el sentido holístico humanístico, especialmente en la juventud estudiosa de la instituciones de educación superior tecnológica.

1.4. Alcances y limitaciones
El presente trabajo de investigación aborda las diferentes corrientes filosóficas, psicológicas y sociales sobre las variables de estudio –Valores, actitudes y desempeño- en los estudiantes de educación superior tecnológica de la ciudad de Jaén, Provincia de Jaén, Departamento de Cajamarca, que se ven perturbados por los constantes cambios, afectando los valores morales tradicionales.
El trabajo está en elaboración, pero se espera que los resultados sean alentadores.







II.  MARCO TEÓRICO
2.1.            Antecedentes teóricos de la investigación
Los alumnos de los colegios maristas se identifican con los valores que caracterizan a esta congregación religiosa: son asertivos y empáticos.
Los resultados revelan algunos fenómenos interesantes, como la menor cercanía a la Iglesia de los alumnos de 3° medio en comparación con los de 8°, pese a que ambos muestran una relación fuerte con la figura de Dios. Asimismo, los estudiantes de media tienen menos problemas con copiar en una prueba o inventar pretextos para faltar a clases.
“Nuestra idea a futuro es saber si esto corresponde a un efecto natural de la adolescencia o si el mensaje valórico de los colegios no está llegando adecuadamente a los alumnos más grandes”, dice Cheix. Para despejar las dudas, en 2011 se aplicará el test a los mismos alumnos que lo dieron en 2008.
Por lo pronto, los colegios que se midieron creen que estos datos son valiosos para orientar su labor formativa. “Con estos resultados podemos saber cuánto estamos plasmando los valores del colegio en nuestros alumnos y cómo debemos reformular la forma en que se los presentamos a nuestros alumnos”, afirma Macarena Ruiz, encargada de orientación del Instituto Alonso de Ercilla, de Santiago.
La evaluación también es bienvenida por otros colegios. “Me parece oportuno y necesario medir competencias más allá de las académicas, que son fundamentales. Uno siempre trata de evaluar este tipo de cosas, aunque quizás no de manera tan científica”, opina Heriberto Becker, rector del Liceo Alemán (Chicureo). En tanto, Claudiano Maniega, director del Compañía de María Apoquindo, destaca el potencial que tendría para colegios no maristas medirse en estas áreas: “Esto implica un ejercicio interesante, que es definir claramente las acciones concretas en que se traducen los valores del proyecto educativo”.
Claro que el interés más inmediato en este proyecto viene desde el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (Llece), de la Unesco, que cada cinco años mide el nivel de la enseñanza en la región. Para la versión 2011 del test, el organismo internacional se propuso ir más allá de la medición de conocimientos de los estudiantes y abarcar también la dimensión valórica. “Fue una coincidencia muy favorable haber conocido este proyecto, y surgió esta área mutua de interés”, explica Héctor Valdés, coordinador del Llece.
De hecho, el CEIS fue invitado formalmente a aportar su experiencia en el equipo que está evaluando la factibilidad de este nuevo examen. “No es que se vaya a aplicar este mismo instrumento en toda Latinoamérica, sino que aportaremos a la Unesco, en el diseño de su propia evaluación, con nuestra experiencia”, precisa Raúl Cheix.[1]
En Venezuela, los jóvenes, ahora más escolarizados y con un horizonte de aspiraciones y ambiciones ampliado, se sienten frustrados, por no decir engañados. Después de haber estudiado en esos largos 11 años, durante los cuales alimentaron la ilusión de que este esfuerzo les ofrecería un futuro de oportunidades y de prosperidad, ellos descubren que no están aptos ni para obtener siquiera un modestísimo empleo; pues egresan del sistema escolar sin poseer las cualidades que los empleadores esperan y necesitan  encontrar en un buen empleado. Ante este aspecto, Linares (2002) opina que: Esto ocurre porque el sistema de educación rural no les proporciona los conocimientos útiles, las aptitudes necesarias y ni siquiera las actitudes y los valores que necesitan para ser buenos empleados; tampoco los prepara para que sean buenos ciudadanos y padres de familia que sepan educar, orientar, alimentar y cuidar de la salud de sus hijos, etc.[2]
Existen estrechos vínculos de la economía, con la política y la educación, y a su vez de estos con la implementación de los valores en nuestro país, pues unos son los valores morales que predican desde el poder, y otros  los que practican.
Muchos personajes que tienen un cargo tienen estas conductas inmorales. Este es el mal ejemplo para los estudiantes de educación superior y para toda la sociedad peruana.
Como en todo el Perú el mestizaje ha generado una suerte de identidad vergonzante, que expresa una cultura dominada, por que se contrapone a la cultura dominante que nos impone la globalización y que amenaza con desaparecerla.
 Pero esta identidad es oportunista, fuertemente amalgamada con una baja autoestima, tanto en lo individual como en lo social, y se traduce por ello en una debilidad en valores principalmente morales.
Todo este panorama muestra la crisis de valores de la presente época, que pone en riesgo la formación de las futuras generaciones; los jóvenes son parte de este problema y la importancia de su formación en valores resulta un hecho imprescindible, por que de ello depende el desarrollo histórico social de la humanidad.
De modo que el discurso sobre la bondad esta sujeto al contexto histórico-social.  La virtud no se adquiere en la escuela mediante lecciones aprendidas. Todo el entorno social contribuye al desarrollo de los valores, es por ello que en nuestros días, se le da particular relevancia al llamado currículo oculto.[3]

2.2.            Marco teórico o bases teóricas
2.2.1. Valores
Desde 1927, año en que fue utilizado por primera vez, desde la perspectiva psicológica por Thomas y Zamaniek, existieron múltiples definiciones, entre las cuales tenemos:
Rokeach (1973 referido por Salazar, 1980) denomina  valor a  una creencia duradera que  hace preferible un modo de  conducta o un estado final de existencia. Especifica que los valores son creencias prescriptivas en el sentido que hacen relación a algo deseable y por ello preferible frente a  otros. El valor es  una preferencia y como tal implica obligatoriedad.
Vidal (1980) considera que constituye una calidad estructural que tiene existencia y sentido en situaciones concretas. Se apoya doblemente en la realidad. Su estructura surge de cualidades empíricas y no se reduce a estas. Por otro lado deja abierta la actividad creadora del individuo, es decir, los valores son el fruto de una realidad objetiva, que encontramos fuera de nosotros.[4]
Representan las convicciones básicas de que un modo especifico de conducta o una finalidad de existencia es personal o socialmente preferible a un modo de conducta opuesto o a una finalidad de existencia conversa, transmiten las ideas de un individuo como lo es correcto, bueno o deseable.[5]
Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud.
Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.
Los valores se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor. Lo mismo ocurre con el bienestar o la felicidad.
Los valores valen por sí mismos. Son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan, y no por lo que se opine de ellos.
Valores, actitudes y conductas están estrechamente relacionados. Cuando hablamos de actitud nos referimos a la disposición de actuar en cualquier momento, de acuerdo con nuestras creencias, sentimientos y valores.
Los valores se traducen en pensamientos, conceptos o ideas, pero lo que más apreciamos es el comportamiento, lo que hacen las personas. Una persona valiosa es alguien que vive de acuerdo con los valores en los que cree. Ella vale lo que valen sus valores y la manera cómo los vive.
Pero los valores también son la base para vivir en comunidad y relacionarnos con las demás personas. Permiten regular nuestra conducta para el bienestar colectivo y una convivencia armoniosa.
Quizás por esta razón tenemos la tendencia a relacionarlos según reglas y normas de comportamiento, pero en realidad son decisiones. Es decir, decidimos actuar de una manera y no de otra con base en lo que es importante para nosotros como valor. Decidimos creer en eso y estimarlo de manera especial.
Al llegar a una organización con valores ya definidos, de manera implícita asumimos aceptarlos y ponerlos en práctica. Es lo que los demás miembros de la organización esperan de nosotros.
En una organización los valores son el marco del comportamiento que deben tener sus integrantes, y dependen de la naturaleza de la organización (su razón de ser); del propósito para el cual fue creada (sus objetivos); y de su proyección en el futuro (su visión). Para ello, deberían inspirar las actitudes
y acciones necesarias para lograr sus objetivos.
Es decir, los valores organizacionales se deben reflejar especialmente en los detalles de lo que hace diariamente la mayoría de los integrantes de la organización, más que en sus enunciados generales.
Si esto no ocurre, la organización debe revisar la manera de trabajar sus valores.[6]

Fuentes de nuestros sistemas de valores
Los valores de nuestro sistema se atribuye a factores como la cultura nacional, las enseñanzas de los padres, maestros, amigos e influencias similares. Una porción significativa de los valores que tenemos se establecen en nuestros primeros años, por otra parte de nuestros padres, maestros, amigos y otros.[7]
Tipos de Valores
Podemos hablar de valores universales, porque desde que el ser humano vive en comunidad ha necesitado establecer principios que orienten su comportamiento en su relación con los demás.
En este sentido, se consideran valores universales, la honestidad, la responsabilidad, la verdad, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto y la paz, entre otros. 
Sin embargo, puede resultar útil para facilitar su comprensión, clasificar los valores de acuerdo con los siguientes criterios:
• Valores personales:
Son aquellos que consideramos principios indispensables sobre los cuales construimos nuestra vida y nos guían para relacionarnos con otras personas. Por lo general son una mezcla de valores familiares y valores socio-culturales, junto a los que agregamos como individuos según nuestras vivencias.
• Valores familiares:
Se refieren a lo que en familia se valora y establece como bien o mal. Se derivan de las creencias fundamentales de los padres, con las cuales educan a sus hijos. Son principios y orientaciones básicas de nuestro comportamiento inicial en sociedad. Se transmiten a través de todos los comportamientos con los que actuamos en familia, desde los más sencillos hasta los más “solemnes”.
• Valores socio-culturales:
Son los que imperan en la sociedad en la que vivimos. Han cambiado a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares o los personales. Se trata de una mezcla compleja de distintos tipos de valoraciones, que en muchos casos parecen contrapuestas o plantean dilemas.
Por ejemplo, si socialmente no se fomenta el valor del trabajo como medio de realización personal, indirectamente la sociedad termina fomentando “anti-valores” como la deshonestidad, la irresponsabilidad o el delito.
Otro ejemplo de los dilemas que pueden plantear los valores socio-culturales ocurre cuando se promueve que “el fin justifica los medios”. Con este pretexto, los terroristas y los gobernantes arbitrarios justifican la violencia, la intolerancia y la mentira, alegando que su objetivo final es la paz.
• Valores materiales:
Son aquellos que nos permiten subsistir. Tienen que ver con nuestras necesidades básicas como seres humanos, como alimentarnos o vestirnos para protegernos de la intemperie. Son importantes en la medida que son necesarios. Son parte del complejo tejido que se forma de la relación entre valores personales, familiares y socio-culturales. Cuando se exageran, los valores materiales entran en contradicción con los espirituales.
• Valores espirituales:
Se refieren a la importancia que le damos a los aspectos no-materiales de nuestras vidas. Son parte de nuestras necesidades humanas y nos permiten sentirnos realizados. Le agregan sentido y fundamento a nuestras vidas, como ocurre con las creencias religiosas.
• Valores morales:
Son las actitudes y conductas que una determinada sociedad considera indispensables para la convivencia, el orden y el bien general.[8]
Definición de valor en su relación con la moral
Se han escrito como dicho infinidad de conceptos sobre el valor de los seres humanos, y muchas veces, al ser un término tan subjetivo, se nos hace imposible identificarlos como definirlos; aquí en ABCpedia, trataremos de explicar los más objetivamente posible lo que la palabra “valor” significa y cómo ésta ha mutado considerablemente a través de los años. Como mencionamos previamente, no vamos a hablar aquí de los valores económicos ni mobiliarios, sino haremos referencia a aquellos que guían al ser humano en sus acciones. 
La definición de valor, a nuestro entender, es aquella escala ética y moral que el individuo posee a la hora de actuar; se relaciona estrechamente con la educación que cada uno ha recibido desde pequeño. Ésta es la que nos ayuda a discernir lo bueno de lo malo y la que, consecuentemente, fijará los valores de cada uno de nosotros; por ejemplo, si desde niños nuestros padres nos dicen que ayudar es bueno pero robar es malo, sabremos en el interior de nuestra conciencia, que si tomamos algo que no es nuestro, estaremos cometiendo un delito.[9]

Valores a través de las culturas
Los valores difieren a través de las culturas, uno de los métodos utilizados para las variaciones ha sido desarrollado por Geurt Hofstede, llevo a cabo una encuesta acerca de los valores relacionados con el trabajo y se encontró que los gerentes y empleados varían en 5 dimensiones de valores de cultura nacional.
·       Distancia del poder: un atributo de la cultura nacional que describe la medida en la que la gente en un país acepta que el poder de las instituciones y organizaciones se distribuyan desigualmente.
·       Individualismo Vs. Colectivismo: El individualismo es un atributo de la cultura nacional que describe un marco social poco formal en el cual la gente enfatiza solamente la importancia. Colectivismo describe un marco social firme, en el cual la gente espera que los demás miembros de los grupos, vea por ellos y los proteja.
·       Materialismo Vs. Calidad de vida : un atributo de la cultura nacional describe la medida en laque los valores sociales se caracterizan por la asertividad y los aspectos materiales. Calidad de vida es un atributo de la cultura nacional que enfatiza las relaciones y el interés por los demás.
·       Anulación de la incertidumbre: un atributo de la cultura nacional que describe la medida en que una sociedad se siente amenazada por las situaciones inciertas y ambiguas y trata de evitarla.
·       Orientación a largo plaza Vs. a corto plazo: a largo plazo es un atributo de la cultura nacional que enfatiza el futuro, la prosperidad y persistencia. A corto plazo enfatiza el pasado y el presente, el respeto por la tradición y el cumplimiento de la obligación social.[10]

Valores en el Perú
La corrupción desenfrenada en las altas esferas políticas (Fujimontesinismo de la última década del siglo XX), el ascenso de la criminalidad, violencia juvenil, las  barras bravas, terrorismo, narcotráfico y drogadicción, protestas violentas con atropello de los derechos ciudadanos, proclividad a la anarquía, impunidad, etc.
Son manifestaciones preocupantes en el comportamiento de la juventud y otros segmentos de la población peruana, que se configura en el imaginario colectivo como una aguda crisis de valores.  No es difícil observar ciertas manifestaciones preocupantes en el comportamiento social de los peruanos, particularmente en las grandes ciudades como Lima.  Por ejemplo:
La solidaridad es un valor venido a menos en nuestro país; pues, diariamente ocurren asaltos, agresiones de los delincuentes a personas indefensas para arrebatar sus pertenencias, y esto ocurre a vista y paciencia de observadores que muestran total indolencia.
La práctica de los valores ciudadanos fundamentales como: la honestidad, la tolerancia y la responsabilidad están declinando de manera alarmante, dando origen a conductas sociales reprobables como: la corrupción, la agresividad y el atropello del orden social establecido.
El respeto a los derechos humanos ha decaído, una de cuyas manifestaciones es, por ejemplo, considerar que la causa de quien protesta es lo único que vale, aunque para ello se tenga que atropellar los derechos y las libertades de los demás, y negar a la autoridad legítimamente constituida el derecho a gobernar.
Según Rizo Patrón (1988) son ejemplos supremos de la crisis de valores los siguientes:
La pérdida del sentido del valor de la vida humana, es decir la muerte se ha convertido en un hecho cotidiano, para algunos necesario e inevitable, lo que se expresa en la indiferencia y la curiosidad morbosa que despierta la misma.
La pérdida del sentido del valor de una vida humanamente digna. Vivimos en una sociedad donde un sector significativo de la población sobrevive en condiciones infrahumanas y eso ya no sensibiliza ni afecta a las personas, las sumimos como normales, lo mismo puede decirse respecto al desprecio de grupos étnicos con valores culturales distintos.
Ausencia de una recta comprensión del concepto de libertad, el concepto de libertad a oscilado a lo largo de la historia desde el individualismo hasta una idea colectiva de la misma, en ambos casos se desfigura la naturaleza humana y sus posibilidades de realización.
Inhibición de nuestra realidad social, ya no nos importa hacia donde nos dirigimos como sociedad, existen instituciones en defensa de la vida y de los derechos mínimos vitales del hombre, pero en un esquema general no se trabaja para tener una meta orientada al desarrollo humano del hombre, es como si a un individuo solo se le curase de sus males y heridas pero no se hace crecer, ni desarrollar, ni impulsar, ni acrecentar.
Lo cierto es que la crisis de valores no es independiente ni de nuestra historia ni de nuestra realidad tal cual vivimos actualmente, es decir la violencia estructural que recorre nuestra historia, la falta de democracia y de instituciones sólidas son la base de donde emergen las distintas manifestaciones de la crisis.
La crisis de valores no emerge del individuo aislado que un día rompe sus esquemas de valores y se orienta hacia los disvalores, sino son las propias condiciones sociales las que propician determinados valores en detrimento de otros y son ellas las que desvalorizan las posibilidades de una vida digna para el conjunto de las personas.[11]



2.2.2. Actitudes
Las actitudes son enunciados de evaluación con respecto a los objetos, a la gente o a los eventos. Reflejan como se siente uno acerca de algo.
Componente cognoscitivo de una actitud, el segmento de opinión o de creencia que tiene una actitud.
Componente afectivo de una actitud, el segmento emocional o sentimental de una actitud.
El afecto es el segmento emocional o sentimental de una actitud.
El componente del comportamiento de una actitud se refiere a la intención de comportarse de cierta manera hacia alguien o hacia algo.
Ver las actitudes como la conjunción de tres componente: cognición, afecto y comportamiento, ayuda a entender su complejidad y la relación potencial entre las actitudes y el comportamiento.

Fuentes de las Actitudes
Las actitudes, como los valores, se adquieren de los padres, maestros y grupos de compañeros. Nacemos con cierta predisposiciones genéticas. Después, en nuestros primeros años, empezamos a moldear nuestras actitudes de acuerdo con aquellos que admiramos, respetamos o tal vez hasta tememos. Observamos la forma en que la familia y los amigos se comportan y moldeamos nuestras actitudes y comportamiento para alinearlos con lo de ellos.
En las organizaciones, las actitudes son importantes ya que afectan el comportamiento en el trabajo.[12]

Tipos de Actitudes
La mayor parte de las investigaciones acerca del comportamiento organizacional, ha puesto interés especialmente en tres actitudes. Tales son:
Satisfacción en el trabajo: Se refiere a la actitud global de una persona hacia el trabajo que realiza. Si un individuo se encuentra satisfecho con el trabajo que lleva a cabo mostrará una actitud positiva hacia el mismo.
Compromiso con el trabajo: Se puede definir como el nivel en el que una persona se identifica con su trabajo, le interesa lo que realiza, participa de manera activa en lo que él implica y además considera su desempeño como importante para la valoración personal. Los empleados que poseen un alto grado de compromiso con el trabajo, por lo general poseen menor tasa de ausentismo y de renuncia, pero sobre todo pronostica los niveles de rotación.
Compromiso organizacional: Se refiere al grado en que un empleado se identifica con una organización específica y con sus metas, además su deseo por quedarse en ella como integrante. Las investigaciones muestran que existe una relación negativa entre el compromiso organizacional y el ausentismo y la rotación, sobre todo de este último, pues demuestra ser un mejor indicador de la rotación que la satisfacción en el puesto.[13]



2.2.3. Valores y actitudes
Campbell (1963) considera que valor y actitud son términos fundamentalmente similares.
Newcarnp, Toumer y Converse ven en los valores como un aspecto especial de las actitudes. En cambio Allport (1961) tiene una percepción distinta y escribe que “las actitudes mismas dependen de valores sociales preexistentes”. Rokeach (1973) encuentra hasta siete diferencias entre valores y actitudes, veámoslas seguidamente:
1. Un valor está siempre referido a una sola creencia mientras que una actitud está referida a una organización de varias creencias que están centrados en un objeto o situación dada. Así, una escala de Likert consiste en una muestra representativa de creencias todas las cuales conciernen a un objeto o situación centro.
2. Un valor transciende a los objetos y situaciones mientras que una actitud se centra en un objeto o situación concreta.
3. Un valor es un estándar, una actitud no.
4. Valores hay docenas, actitudes hay miles. Ello es debido a que nos manejamos con menos creencias, que con situaciones u objetos.
5. Los valores ocupan una posición central más importante que las actitudes dentro de la personalidad y del sistema cognitivo. “Las actitudes expresan valores”
6. El valor es un concepto más dinámico que las actitudes, teniendo una más inmediata conexión con la motivación. Si una actitud tiene un componente motivacional, lo tiene debido a que la situación u objeto conectado a la actitud es percibida positiva o negativamente de acuerdo con un valor.
7. El contenido sustantivo de un valor concierne directamente a su función de defensa del yo, el ajuste de una persona a su sociedad y el conocimiento o autoactualización de la realidad.
En cambio el contenido de las actitudes con tales funciones según nuestro punto de vista la relación entre actitudes y valores es de causa-efecto, estas causan aquellas a través de las valencias positivas o negativas que los valores informan a objetos y situaciones.
De esta forma, creencias, valores, situaciones, objetos y conductas pueden quedar razonablemente integrados en un modelo funcional global donde la causa última de toda conducta es una creencia que está contenida en un valor.[14]
Cuando existen valores y actitudes consensuadas y promovidas conjuntamente con el profesorado, la educación en valores alcanza su pleno sentido. Los valores, actitudes y normas son primariamente vividos en el establecimiento educacional, en el clima organizacional y, luego, enseñados.[15]
Hemos visto cómo los valores determinan las normas que rigen nuestro comportamiento. Las actitudes que tomamos ante diferentes situaciones en nuestra vida cotidiana se han estudiado muy profundamente desde la psicología. Juan García Madruga explica cómo se manifiestan en tres tipos de respuestas:
·       Las respuestas afectivas, basadas en los sentimientos que hacen reaccionar a una persona y tomar una actitud en una situación determinada;
·       Las respuestas cognitivas, basadas en las creencias y valores que una persona tiene como referencia en su vida. Las creencias que las personas tienen sobre sí mismas y el mundo que les rodea originan las actitudes; y
·       Las respuestas conductuales, basadas en una dimensión más fisiológica, en el comportamiento que tenemos en una situación. Por ejemplo, una actitud positiva hacia un objeto permite predecir conductas favorables hacia él.
De este modo, las actitudes que traducen nuestros valores a la acción, están enmarcadas en el contexto de las normas morales y normas jurídicas que organizan nuestra vida en sociedad.[16]

2.2.4.  Instrumentos para Evaluar Actitudes y Valores
Uno de los principales problemas que se presenta al momento de evaluar valores y actitudes, es el escaso número de instrumentos que para ello existe, lo que reduce las posibilidades de hacer de este proceso algo más sistemático y significativo. Otro elemento complejo respecto del tema, es el carácter mismo de los valores y actitudes, particularmente el alto grado de subjetividad que se encuentra en la connotación que se hace de ellos, lo que generalmente lleva a clasificar los valores y actitudes en positivos y negativos, muchas veces sin considerar los contextos donde ocurren, o en otros casos, relevando demasiado el contexto por sobre el valor o actitud mismo/a.
A partir de esto ultimo es que los instrumentos surgen como alternativas para buscar objetivar en un mayor grado la evaluación que se hace de los valores y actitudes, teniendo en cuanta que esta valoración nunca será objetiva, pero que mediante procesos de triangulación que se puede realizar a partir de estos instrumentos, se puede establecer un juicio bastante más apegado a la realidad.
            En el presente documento se revisaran cuatro tipos de instrumentos que pueden facilitar la tarea de los docentes, a la hora de establecer procesos de evaluación de valores y actitudes, los cuales pueden ser utilizados de manera aislada o en conjunto para poder triangular la información que de ellos se obtenga y levantar juicios más objetivos. Los instrumentos que se presentan son: los registros anecdóticos, las listas de cotejo y escalas de apreciación y finalmente, las escalas de actitud.
Registro Anecdótico:
Corresponde a breves descripciones de los comportamientos observados de un alumno en situaciones variadas. Estas descripciones deben referirse a hechos significativos, ya sea, porque ellos son característicos en el individuo o porque se estima que son excepcionales y sorprendentes en él.  Se debe evitar el uso de juicios en la descripción del incidente por parte de la persona que realiza la observación.          
En general, un registro anecdótico aportará una más valiosa información, si contiene anotaciones de observaciones frecuentes del comportamiento del sujeto a lo largo de un curso o ciclo, lo que entrega una información longitudinal más objetiva y completa.  Por el  tiempo  que  toma  el desarrollo  de  los registros anecdóticos, es evidente que el profesor, podrá de preferencia usar este procedimiento, en aquellos casos especiales en que sea necesario un seguimiento sistemático de un alumno.
Lista de Control/Cotejo y Escala de Apreciación/Observación:
Lista de Cotejo:
Corresponde a un listado de palabras, frases u oraciones que señalan con especificidad ciertas tareas, desempeños, acciones, procesos, productos de aprendizaje, conductas positivas o negativas.
Debe especificarse el orden o secuencia en que se realice una serie de acciones o procedimientos, en caso que ello resulte fundamental para el juicio valorativo.
Frente a cada frase, palabra  u oración, se incluyen dos columnas -Si/No; Logrado/No logrado; etc.- en las cuales el observador anotará si lo que allí se plantea, está o no presente en lo que realiza el alumno observado.
Escala de Apreciación:
Este instrumento es muy similar al anterior pero permite, a diferencia de la Lista de Cotejo que posee una escala dicotómica, detectar el grado en que un sujeto presenta el rasgo evaluado, desde su ausencia o escasa presencia hasta la posibilidad de tener el máximo de éste o de una determinada actitud o conducta (mediante una escala gráfica, categórica o numérica). Por permitir esta graduación es que se le denomina escala politómica.
Escala de Actitud:
Las escalas de actitudes corresponden a cuestionarios con una lista de enunciados (escalas clásicas de actitud, tipo Likert) o con adjetivos bipolares (diferencial semántico). Se solicita a los encuestados que respondan, según unos grados, de acuerdo a sus sentimientos o percepciones.
Se entiende por actitud una disposición más o menos permanente, positiva o negativa, que presenta una persona hacia un determinado "objeto", el que puede estar representado por una persona, grupo, situación, característica, entre otras.
Toda actitud posee tres dimensiones: cognitiva, afectiva y  comportamental y todas ellas deben estar representadas de manera equitativa en el instrumento que se elabora para su evaluación.[17]

2.3. Definición de términos básicos
Desarrollo
Acción y efecto de desarrollar o desarrollarse.[18]
Desarrollar
 Acrecentar, dar incremento a algo de orden físico, intelectual o moral.
Dicho de una comunidad humana: Progresar, crecer económica, social, cultural o políticamente.[19]

Valor
 Fuerza, actividad, eficacia o virtud de las cosas para producir sus efectos.
Cualidad que poseen algunas realidades, consideradas bienes, por lo cual son estimables. Los valores tienen polaridad en cuanto son positivos o negativos, y jerarquía en cuanto son superiores o inferiores.[20]
Valores tales como honestidad, lealtad, identidad cultural, respeto, equidad, solidaridad,  tolerancia, entre otros, son fundamentales para el convivir pacífico de la sociedad.[21]

Actitud
Disposición de ánimo manifestada de algún modo. Actitud benévola, pacífica, amenazadora,  de una persona, de un partido, de un gobierno.[22]

Desempeño
Acción y efecto de desempeñar o desempeñarse.[23]
Desempeñar
Cumplir las obligaciones inherentes a una profesión, cargo u oficio; ejercerlos.[24]

Estudiante
Persona que cursa estudios en un establecimiento de enseñanza.[25]


III.   HIPÓTESIS DE INVESTIGACIÓN
Hi: Los valores y actitudes influyen en el desempeño de los estudiantes de IESTP – Jaén
Ho: Los valores y actitudes no influyen en el desempeño de los estudiantes de IESTP – Jaén.


IV.   OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN
Objetivo general
Establecer la relación que existe entre el desarrollo de valores y actitudes con el desempeño de los estudiantes de IESTP – Jaén.

Objetivos específicos
-       Determinar el desarrollo de valores y actitudes mediante instrumentos.
-       Demostrar que el desempeño mejora en los estudiantes del IESTP – Jaén.


V.      DISEÑO DE CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS

5.1. Definición Operacional de variables
Variable independiente
-    Valores y actitudes.
Variable dependiente
-   Desempeño de los estudiantes.
Variable interviniente
-       Edad.
-       Sexo.


5.2. Unidad de análisis, universo y muestra
Unidad de análisis
Estudiante del IESTP “4 de Junio de 1821” Jaén.
Universo
800 estudiantes del ISTP “4 de Junio de 1821” Jaén.
Muestra
80 estudiantes del ISTP “4 de Junio de 1821” Jaén.
El presente trabajo de investigación se realiza en la ciudad de Jaén, con niños menores de 10 años que tienen Dengue.
El estudio es de tipo observacional descriptivo, explicativo, predictivo

5.3. Tipo y descripción del diseño de contrastación de la hipótesis
El estudio es de tipo observacional descriptivo, explicativo, predictivo.

X -------------à A
 
Diseño


Donde:
X  =    Problema
A  =    Características del problema

Diseño

Valores y actitudes   à   Desempeño del estudiante.


5.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos
Las técnicas de recolección de datos que se utilizarán en la presente investigación serán de fuentes primarias tales como:
·       Observación Directa: Técnica a aplicar para conocer in situ el comportamiento de los estudiantes.
·       Encuesta: Esta técnica la aplicaremos a los estudiantes para conocer y obtener información sobre las variables..
·       Análisis Documental: Técnica que aplicaremos para el análisis de las respuestas y demás documentos referidos a la variable rendimiento académico del alumno
Estas técnicas serán utilizadas con ayuda de instrumentos tales como cuestionario, fichas bibliografía, de resumen, grabadora.

5.5. Técnicas de procesamiento y análisis de datos
·       Gráfica de la información.
·       Codificación y tabulación.
·       Representación gráfica.
·       Uso de estadísticas.
Medidas de tendencia central:
·       Media Aritmética.
·       Mediana.
·       Moda.
Medidas de dispersión:
·       Rango.
·       Desviación estándar.
VI.   ASPECTOS ÉTICOS DE LA INVESTIGACIÓN
Como el trabajo de investigación involucra a estudiantes de ambos sexos, se guardará estricta confidencialidad, además el material bibliográfico que se haga uso será respetando los derechos de autor.
Los resultados se informarán a las personas que participen en el proyecto.


VII.CRONOGRAMA
ACTIVIDADES
2011
2012
F
A
J
A
O
D
F
A
J
A
O
D
Determinación del problema
X
Revisión Bibliográfica
X
Diagnóstico situacional
X
Definición del problema
X
Elaboración del marco teórico
X
Definición de Hipótesis
X
Selec. y diseño de instrumentos
X
Definición de la muestra
X
Revisión del Profesor
X
X
X
X
X
X
Modificación del diseño
X
Aplicación de los instrumentos
X
X
Procesamiento de los datos
X
X
Presentación del informe final
X
Exposición del informe final
X

















VIII.  PRESUPUESTO

RECURSOS MATERIALES:
RECURSOS MATERIALES
UNIDAD DE MEDIDA
COSTO UNITARIO
COSTO TOTAL
Papel Bond
2 millares
S/. 10.00
S/. 20.00
Papel Bullky
1 millar
S/. 8.00
S/. 8.00
Lapiceros
1 docena
S/. 0.50
S/. 6.00
Lápices
1 docena
S/. 0.50
S/. 6.00
Cartulina
20 unid.
S/. 2.00
S/. 40.00
Diskettes
10 unid.
S/. 2.50
S/. 25.00
Impresiones
150 hojas
S/. 0.50
S/. 75.00
Red Informática/Internet
2 0 horas
S/. 2.00
S/. 40.00
Impresión de Internet
60 hojas
S/. 0.50
S/. 30.00
Ficha de recolec. de datos
100 hojas
S/. 0.50
S/. 50.00
Textos
1 unid.
S/. 30.00
S/. 30.00
Folder
5 unid.
S/. 1.00
S/. 5.00
Anillados
4 unid.
S/. 5.00
S/. 20.00
Sub Total
S/. 355.00

4.3. SERVICIOS
SERVICIOS
COSTOS
Pasajes
S/. 200.00
Viáticos
S/. 200.00
Almuerzo
S/. 100.00
Incentivo
S/. 80.00
Otros
S/. 200.00
Sub Total
S/. 780.00

TOTAL
RECURSOS MATERIALES
S/. 355.00
SERVICIOS
S/. 780.00
TOTAL
S/. 1135.00





IX.   LISTA DE REFERENCIAS
1.        Aldea López, Eliana La Evaluación en Educación en Valores. Consejera Educacional y Vocacional. Coordinadora de Programa: Educación en Valores. I. Municipalidad de Chillán-Chile
2.        DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA. 2010. Vigésima segunda edición. España.

3.        Fernández Bolvarán, Manuel Aplican test para medir valores de escolares. Enviado por José Antonio Vergara May 17, 2009

4.        Gamarra Huertas, Raúl F. Educación superior y valores. Una experiencia en Tingo María.
5.        Marchant Mayol, Jorge  y Pérez Lorca, Alicia  “La Evaluación de actitudes y valores” Universidad de Santiago de Chile
6.        Torres Cabrera, Robert Franz.  2008. Los Valores Morales del Perfil Profesional de Los Estudiantes Del IX Semestre De La Especialidad De Primaria, Del ISPP. ‘Pucará’, Y La influencia en sus Habilidades de Relación Interpersonal en la Provincia de Jaén en la región Cajamarca En El Año 2008.

9.                  http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=desarrollar

15.    http://html.rincondelvago.com/valores-y-actitudes-del-hombre.html

16.    http://psicologiayempresa.com/diferencias-entre-valores-actitudes-intereses-y-necesidades.html

19.    http://www.elvalordelosvalores.com/definicion/index.html















X.      APÉNDICES
Gentileza de www.arvo.net para la
BIBLIOTECA CATÓLICA DIGITAL

 Algunas tesis para un debate sobre los VALORES
Por Antonio Argandoña
Es verdad que se ha escrito ya mucho sobre los valores, y no me refiero aquí a los valores económicos o mobiliarios, sino a los que nos guían en la acción. Ahora bien, la acumulación de materiales escritos no garantiza la calidad y coherencia del pensamiento contenido en ellos. Por ello, este artículo pretende ser una reflexión más sobre los valores, un intento de contribuir a poner un poco más de orden en la gran variedad de proposiciones que se formulan sobre ellos, en el discurso científico y en la vida ordinaria, empezando por mis propias ideas sobre el tema.
INTRODUCCION
Mi objetivo es contribuir al debate sobre la calidad de los valores que profesamos y vivimos, sus fortalezas y deficiencias, si es legítimo intentar cambiarlos y cómo se puede conseguir esto. En concreto, me interesa analizar en qué puede consistir un debate sobre los valores y cómo puede ponerse en marcha. Porque los valores suelen ser apreciados en nuestro entorno cultural algunos más que otros y, sin embargo, se evita a menudo la discusión abierta sobre ellos.
Esto puede deberse a que la manera de entenderlos excluye precisamente ese debate. "Yo tengo mis valores parecemos decir y tú tienes los tuyos; yo no intentaré convencerte de que mis valores son mejores que los tuyos; respeta tú también mis actitudes axiológicas, porque -y este es un supuesto que me parece que impregna muchas de las discusiones sobre el tema- no hay criterios objetivos para defender la primacía de unos valores sobre otros". De modo que quien censure los valores ajenos (o, al menos, algunos de ellos, más "políticamente correctos") corre el riesgo de aparecer como intolerante o fanático, algo que se considera inadmisible a la hora de construir una convivencia democrática. Pero la aceptación de estas hipótesis convierte el diálogo sobre los valores en algo insípido, e incluso cínico.
El método que utilizaré en este trabajo será la presentación de un conjunto de tesis de contenido y alcance muy diferentes, más aún, algunas de ellas son más hipótesis provisionales que resultados contrastados. Empezaré tratando de algunas ideas generales sobre los valores, para ocuparme luego de los valores individuales y sociales, de los niveles y la jerarquía de los valores, de su variedad y objetividad y del relativismo axiológico, del declive o crisis de los valores y de cómo se forman y consolidan, para acabar con las conclusiones.
Antes de continuar, me parece importante aclarar que el punto departida de mi análisis no es la definición de los valores (es poco probable que nos pongamos de acuerdo sobre ella), ni siquiera "mi" definición (pues las probabilidades de aceptación son aún menores), sino la idea vaga, imprecisa y quizás poco coherente con que ese término se utiliza en el lenguaje popular y en los medios de comunicación. Porque no pretendo dar una explicación teórica sobre los valores, sino explorar hasta dónde podemos llegar en el debate sobre los mismos, partiendo de la concepción popular vigente y soslayando, en la medida de lo posible, las dificultades que presenta la diversidad de puntos de vista. De ahí que, por ejemplo, no intente, en ningún momento, dar una definición de valores.
Instrumentos para Evaluar Actitudes y Valores


Ejemplo de Ficha de Registro Anecdótico:

Fecha: 14-2-91
Alumno/a: Ángeles Gómez
Observador/a: Marisa Jiménez.
Curso: Preescolar (Clase “Epi y Blas”)

Contexto: Al final de la sesión de la mañana, en el momento de terminar el trabajo de fichas.

Descripción del incidente: Marisa preguntó quién no había terminado las fichas que estaban sin hacer. Ángeles calló, hasta que, después de pasar la lista, se comprobó que era ella. Se le criticó su actitud con la intención de que en lo sucesivo no la repitiese.

Interpretación/valoración: No es la primera vez que lo hace. Ya ha sido reprendida varias veces y no cambia. Habrá que pensar en otros métodos para que deje de mentir.


Lista de Cotejo:

Indicadores
SI
NO
Participa activamente en la toma de decisiones del grupo


Respeta el orden de intervención


Respeta las opiniones de los demás


Expone sus propias ideas


Escucha atentamente a los demás




Escala de Apreciación:

Indicadores
P
F
O
RV
N
Participa activamente en la toma de decisiones del grupo





Respeta el orden de intervención





Respeta las opiniones de los demás





Expone sus propias ideas





Escucha atentamente a los demás





P: Permanentemente
F: Frecuentemente
O: Ocasionalmente
RV: Rara Vez
N: Nunca

 





Ejemplo Escala de actitud:
Compañerismo escolar
 





























[1] Fernández Bolvarán, Manuel. Aplican test para medir valores de escolares.
[3] Torres Cabrera, Robert Franz.  2008. Los Valores Morales …
[8] http://www.elvalordelosvalores.com/tipos/index.html
[11] Gamarra Huertas, Raúl F. Educación superior y valores. Una experiencia en Tingo María.
[15] Aldea López, Eliana. La Evaluación en Educación en Valores
[17] Marchant Mayol, Jorge  y Pérez Lorca, Alicia  “La Evaluación de actitudes y valores” Universidad de Santiago de Chile.

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